Muy mal todo desde un comienzo. Un familiar mío con un problema con la compra de un piso con vicios ocultos y a punto de prescribir pasados los 6 meses para reclamar a la vendedora. Se acude a la abogada sólo, en principio, para el simple hecho de interrumpir la prescripción a través de un puro trámite como lo es un burofax. Nada, la abogada se tira días sin llamar a su clienta (mi familiar). Es mi familiar quién, ya desesperada por qué la abogada no llama ni le envía ni un correo electrónico, la llama en varias ocasiones desde Francia sin conseguir hablar con la abogada en ningún momento. Días después la llama mi familiar nuevamente y consigue hablar con la abogada, todo pegas para enviar un triste burofax. Se busca nueva abogada ante la pasividad de la anterior y burofax enviado como quién dice nada más entrar por la puerta. Lo peor dentro de lo malo? Que por una llamada, la cual aún por encima la hizo mi familiar desde Francia a María José, y de 11 minutos, 120€ de facturación, sólo por la llamada. Mi prima tiene más elegancia y se los pagará, pero nunca más. Ésto es un breve resumen de todo lo acontecido, para mí bochornoso de principio a fin que lo viví muy de cerca. María José, únicamente para responder a tu contestación de mi reseña y lo haré de modo breve. Da la impresión, con tu respuesta, que un@ cambia de letrada por gusto, por capricho y más aún perdiendo tiempo y días que no se tienen, y que no se hace por necesidad sino por placer, porque un@ quiere. Hubo, dices, cordialidad en todo momento. Claro que hubo cordialidad que es como debe de ser, cordialidad hasta que se pierde también la paciencia por la dejadez del asunto y se decide, por necesidad y urgencia en los hechos, cambiar de abogada. La paradoja de esto es que se tarda muchos menos días en contestar a una reseña, que contestar a quién era tu clienta. Tú tuviste que dejar una reunión para hablar por teléfono conmigo, yo perder una tarde de trabajo y recorrer en total 60 kilómetros para que alguien dijera algo de como iba el tema, porque poco o nada se sabía de ello. Y no es por dinero del cobro como tu dices, ese papel va y viene, pero lo que se va y no se vuelve a ganar es la confianza. Saludos